Dos agentes ministeriales

¡Abajo la Ley de Seguridad! | Declaración de la Coordinadora Socialista Revolucionaria

En la postrimería de su mandato, el aprendiz de dictador, Enrique Peña Nieto, presentó una iniciativa de Ley de Seguridad, para aprobarse vía “Fast-Track” (trámite rápido) y sin la cobertura del Canal del Congreso. Debido a la ola de protestas de medios de comunicación y de organizaciones no gubernamentales, el gobierno se vio obligado a realizar la transmisión, pero la revelación de su contenido explica muy bien su intención de mantenerla secreta.

Con esta ley la militarización del Estado mexicano adquiere un carácter permanente. El objetivo de erradicar de las fuerzas policiacas la infiltración del narco, la corrupción y fomentar su profesionalización, ha sido abandonado. Lo que era una excepción -aun así, por encima de la constitución y los derechos humanos-, se convierte en norma. No existen controles que eviten que se continúen cometiendo transgresiones a los derechos humanos, incluyendo el asesinato de civiles, violación de mujeres o las “desapariciones”, por parte de las fuerzas armadas. Permite la vigilancia discrecional de toda persona sospechosa de violar la “seguridad interior”. Lo más grave es que permite a las fuerzas armadas intervenir contra protestas sociales que no se consideren pacíficas.

En su conjunto esta ley pretende crear un estado de excepción permanente para perseguir a todo individuo o movimiento que cuestione las políticas neoliberales del gobierno y, sobre todo, cierra con broche de oro la pretensión de realizar un gigantesco fraude para las elecciones del 2018. Si no bastan con la imposición de autoridades electorales incondicionales y corruptas; la intoxicación de la opinión pública con campañas en los medios de comunicación; las encuestas amañadas; la compra de representantes electorales y de votantes, ahora cuentan con legalizar la represión por más salvaje que esta sea. El capital financiero está decidido a preservar el capitalismo aún a costa de eliminar los derechos humanos y democráticos más elementales, como el sufragio efectivo. ¡No lo permitiremos!

Muchas voces se están levantando en contra de esta iniciativa de ley que aún falta de ser aprobada en el Senado. La CSR se suma a estas voces de protesta y participará en las movilizaciones para derogarla. Debemos recordarle al gobierno autoritario de Enrique Peña Nieto que no existe ningún mandato o ley que pueda condenar a ningún pueblo a mantenerse esclavo de por vida. Las leyes represivas solo sirven para exacerbar y radicalizar la protesta. El digno ejemplo de pueblo hondureño está demasiado cercano para ser ignorado.

Ciudad de México a 4 de diciembre de 2017

¡Fuera Enrique Peña Nieto ¡

¡Abajo la dictadura de los capitalistas ¡