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¡Bienvenidos a México migrantes! |Declaración de la Coordinadora Socialista Revolucionaria

Solidaridad de clase con los trabajadores internacionales.

El arribo de miles de migrantes centroamericanos a México es consecuencia fundamentalmente del fracaso de las políticas neoliberales en la región y en particular, en Honduras, del fraude electoral, apoyado por Washington, que impuso al gobierno corrupto de Juan Orlando Hernández, antecedido del golpe de Estado en 2009. El pueblo hondureño vive hoy condiciones inhumanas de pobreza, violencia criminal y represión de un gobierno ilegítimo.

En México a pesar de algunos brotes de xenofobia de sectores derechistas, la caravana de inmigrantes ha contado con hermosas muestras de solidaridad por parte de los pueblos de Chiapas y Oaxaca. Hacemos un llamado para que ésta solidaridad sea la misma en el resto de su recorrido.

La intención de miles de centroamericanos de buscar un trabajo bien remunerado en los Estados Unidos, es la factura que está cobrando el país el norte por décadas de explotación de empresas norteamericanas y la intromisión del imperialismo yanqui en sus asuntos internos. Incapaces de reconocer su deuda histórica con los pueblos de América Latina y el Caribe, el gobierno de Donald Trump recurre a la xenofobia, la amenaza de militarizar su frontera sur y ordenar a los gobiernos pusilánimes de México, Guatemala y Honduras reprimir a los migrantes hondureños para impedir su arribo.

Ninguna de estas medidas será capaz de frenar la caravana migratoria, pero si generan mayor discriminación racial, crisis humanitarias y conflictos internacionales.

Ante la barbarie xenófoba de Trump, y de sus congéneres neofascistas, es preciso señalar que la descomposición social y política generada por el capitalismo, con sus secuelas de miseria, desempleo y destrucción ambiental, es la verdadera causa de las migraciones.

La mejor forma de evitar las migraciones forzadas -ya sea por razones económicas, humanitarias o ambientales-, es que la clase trabajadora, a nivel internacional, se coaligue para revertir las políticas neoliberales causantes de los bajos salarios globales, intensificación de la jornada laboral, eliminación de derechos laborales básicos y, sobre todo, oponernos a la injerencia del imperialismo norteamericano para imponer nuevos gobiernos dictatoriales en América Latina.

Efectivamente, la solución del problema migratorio no es fácil, requiere de políticas globales e internacionalistas para revertir los efectos de estas políticas aplicadas en las últimas cuatro décadas, pero no existe otro camino para lograr un mundo más justo, democrático e incluyente. Por eso hoy llamamos a las y los trabajadores mexicanos y estadounidenses a unir fuerzas, en particular a los migrantes latinos que habitan y trabajan en territorio norteamericano, a salir en defensa de los migrantes, y al pueblo estadounidense en general a detener las intenciones del gobierno de Trump de militarizar la frontera.

La Coordinadora Socialista Revolucionaria demanda fronteras abiertas para la caravana de inmigrantes hondureños, oportunidades de trabajo decente en nuestro territorio y la más completa solidaridad de clase para proveerlos de alimentos, medicinas y transporte.

¡Ningún ser humano es ilegal!

Solidaridad con los migrantes, trabajadores internacionales.

 

Ciudad de México a 3 de noviembre de 2018