CAANTA

“Invitamos a la comunidad de Canoas a formar un solo frente”: representante indígena de Ayotitlán.

La comunidad indígena de Canoas, ubicada en la zona montañosa de Manzanillo en el estado de Colima, resiste una vez más los intentos de una compañía canadiense de instalar en su territorio una mina a cielo abierto que deforestaría 28.6 hectáreas de bosque y selva y cuyos residuos tóxicos contaminarían el río Cacao, fuente de agua para las poblaciones aledañas. Ante esto, como Coordinadora Socialista Revolucionaria entrevistamos a Fermín Flores Elías, representante legal del Consejo Autónomo de Autoridades Nahuas Tenamaxtla de Ayotitlán (CAANTA), organización que desde hace varios años, a unos cuantos kilómetros de Canoas, defiende su territorio ancestral en la Sierra de Manantlán de la voracidad del consorcio minero Benito Juárez-Peña Colorada.

CSR: La comunidad de Canoas en Colima se enfrenta al intento de una empresa canadiense de apropiarse de su territorio para instalar una mina de hierro. Desde su experiencia con Peña Colorada, ¿qué afectaciones puede traer la minería a cielo abierto para la comunidad y para los bosques y selvas?

FFE: Las mineras a cielo abierto en zonas indígenas son peligrosas y dañinas por varias razones. Principalmente dañan al ecosistema y la biodiversidad, afectando la vida silvestre gravemente por la contaminación que se genera al medio ambiente.

CSR: Canoas se identifica como una comunidad indígena y en dos de sus actas ejidales se ha declarado como territorio libre de minería. ¿Por qué el gobierno y las empresas deben respetar la decisión de la comunidad?

FFE: Las comunidad indígenas de nuestra nación mexicana están protegidas por el Convenio número 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes. Este convenio fue ratificado en el Senado el 11 de julio de 1990, por lo que el gobierno mexicano y las empresas están obligados a respetar los derechos de las comunidades y si no las respetan, el convenio internacional y la Constitución prácticamente pasarían a ser letra muerta.

CSR: ¿Qué les sugieren a las y los pobladores de Canoas para enfrentar la ambición de la minera?

FFE: Yo en particular como representante legal del CAANTA sugiero que la comunidad indígena siga con la resistencia, pero bien organizados, porque los poderes económicos afectan mucho y si no están bien organizados puede pasar que ellos mismos terminen abriéndoles las puertas. Y exigir al Gobierno Federal que respete los tratados internacionales y lo que dimana de la Constitución Política de nuestra nación.

CSR: La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) en Colima tiene en sus manos la decisión de otorgar el permiso de explotación a esta empresa minera, ¿qué le dirían ustedes a esta secretaría?

FFE: La SEMARNAT es la cómplice de la destrucción de nuestros recursos naturales, de nuestro México, porque se asocia con empresas y otorga permisos millonarios sin importar las afectaciones a terceras personas. En este caso, un permiso de explotación en territorio indígena afecta mucho porque el impacto va directo a los manantiales de donde tomamos agua y al aire que en zonas rurales no están tan contaminado como en las ciudades. Por eso, esta secretaría es la culpable de la destrucción de nuestros recursos, por lo cual debemos exigirle que debe respetar la decisión de la población indígena.

CSR: La comunidad de Canoas ha llamado a múltiples organizaciones sociales en todo el estado y los alrededores a solidarizarse con su lucha, ¿qué mensaje tienen como CAANTA para esta comunidad?

Nuestra organización, el CAANTA, es considerada como guardiana de los recursos naturales de la costa sur de Jalisco y defensora de los derechos humanos de los indígenas. Hay veces que el gobierno aplica leyes pero él mismo las viola, entonces hay que exigir el respeto de lo que su misma ley dice. Invitamos a la comunidad de Canoas a formar un solo frente por la defensa de nuestras riquezas naturales porque las compañías mineras han dirigido su mirada hacia estos lugares, hacia la costa entre los estados de Colima y Jalisco. Yo, en particular, pienso que los pueblos indígenas somos también una riqueza y dueños del territorio mexicano, somos primeros en tiempo y por lo tanto primeros en derechos, el mismo gobierno debe tomar en cuenta nuestras decisiones y nuestra opiniones. Entonces invitaría a la comunidad de Canoas a continuar la resistencia y hacer un solo frente y empezar a actuar en defensa de nuestras riquezas. Hay que hacerle ver al gobierno que por encima de la Constitución, por encima de sus leyes, está el pueblo organizado, porque somos nosotros con nuestras luchas quienes hemos hecho surgir estas leyes que el gobierno debe respetar.