ijcZ1_amlocnte1 (1)

La Reforma Educativa Obradorista sigue siendo Neoliberal

Contrario a su oferta en la campaña electoral y los compromisos con el magisterio, en particular, con los trabajadores de la educación del ala democrática, el actual régimen sostuvo la Reforma Educativa de Peña Nieto, matizando los términos, sosteniendo inamovibles las estructuras y profundizando la aplicación de medidas educativas, laborales y administrativas.

Tanto la Reforma Educativa peñista como la Reforma Educativa obradorista modifican los Artículos Constitucionales 3º, 31 y 73 y establecen tres Leyes Reglamentarias:

Reforma Educativa Neoliberal de Peña Nieto Reforma Educativa Neoliberal de López Obrador
Modifica los artículos 3º, 31 y 73 de la Constitución Modifica los artículos 3º, 31 y 73 de la Constitución
Contiene tres leyes reglamentarias:

Ley General de Educación.

Ley General del Servicio Profesional Docente.

Ley del Instituto Nacional de Evaluación Educativa.

Contiene tres leyes reglamentarias:

Ley General de Educación.

Ley del Sistema de Carrera de Maestras y Maestros.

Ley de Mejora Continua de la Educación.

 

 

Se sostiene el Modelo Educativo Empresarial reeditando el concepto utilizado por el gobierno de Vicente Fox, llamado la “Nueva Escuela Mexicana”, con las líneas tendidas por el Banco Interamericano de Desarrollo y  con fundamentos en el Modelo de Aprendizaje Colaborativo de la yanqui Fundación Interamericana, el empresarial Laboratorio Educativo, en donde participó haciendo equipo con el grupo sanguinario de Mexicanos Primero, dirigentes de la Dirección Nacional Política de la CNTE impunes ante las sanciones que establecen las reglas internas.

Ya con un tercer enroque en la Secretaria de Educación Pública, de Moctezuma Barragán a Delfina Gómez y de esta a Leticia Ramírez, a dos ciclos escolares de que concluya el gobierno de Obrador, se mantiene el Modelo Educativo presentado de manera emergentemente al final del sexenio peñista, con los mismos  planes y programas, los mismos libros salvo el cambio que le han hecho a las portadas, el mismo enfoque de su “educación en competencias”  con los aprendizajes clave, cambiando la palabra de “calidad” por la de “excelencia”, con un mismo esquema para la evaluación, la eliminación de Niveles como los casos de Educación Inicial y Educación Especial, esta última bajo el rollo de la “Inclusión”.

En el Modelo Educativo de la Reforma obradorista se ignoraron las discusiones y propuestas hechas en los foros masivos nacionales realizados en diversos puntos del país, los eventos convocados y realizados en la Cámara de Diputados, en sí, no se tomó en cuenta, ni una línea de la Educación Alternativa que se tiene desarrollada en diferentes secciones sindicales, contrario a los compromisos de campaña de López Obrador; simularon consultas ante evidentes determinaciones ya tomadas en su diseño y operatividad.

La Reforma Educativa Neoliberal obradorista canceló el derecho histórico de la Plaza Automática para los egresados normalistas, atenta gravemente contra el Normalismo al reducir drásticamente, hasta en un 60% su presupuesto lo cual afecta de manera directa la modalidad de internado, impone  la curricula y reduce la matrícula, con casos que van de 220 a 100 alumnos para el ingreso a las mismas, incumpliéndose también el compromisos de fortalecimiento de las Normales hecho en campaña por Obrador; sumándose a lo anterior, la represión policiaca permanente a lo largo del país como los casos de Amilcingo, Puebla, Ayotzinapa, Tiripetio y Chiapas en donde por largo periodo, se mantuvo presos a 95 normalistas en la cárcel en el Estado  y la amenaza de Obrador de desaparecerlas con el término del Internado, que en sí, constituye la esencia de las mismas.

En la Ley General del Sistema de Carrera de Maestras y Maestros

Tanto en la Reforma de Peña como en la de Obrador, se le elimina al sindicato la función sustancial de hacer valer los derechos y conquistas de los maestros, sosteniéndose en dicha ley, salvo la punitiva evaluación para la permanencia, exactamente el mismo contenido de la Ley del Servicio Profesional Docente de la Reforma peñista, el individualismo y la meritocracia ahora con el desaseado  instrumento del USICAMM, en donde  se retoma como en la Reforma de Peña:

La eliminación de la plaza automática para el egresado normalista.

La aplicación de la evaluación para los trabajadores de nuevo ingreso.

La rectoría de la Secretaría de Educación para el ejercicio del Cambio de centro de Trabajo.

La aplicación de la evaluación para los ascensos a puestos directivos (Promoción Vertical).

La aplicación de la evaluación para la mejora en la percepción económica (Promoción Horizontal).

La pérdida de los interinatos.

Aquí sí, no quedó ni coma, pero de lo que eran los derechos históricos que se ejercían los trabajadores de la educación con sus propios Reglamentos Escalafonarios construidos y reconocidos desde los propios trabajadores.

Y con la Ley de Mejora Continua:

Con su Sistema Nacional de Mejora Continua, que sustituye al INEE, se mantiene una misma estructura con un mismo procedimiento para los nombramientos, quedando:

Reforma peñista Reforma obradorista
Coordinación del Sistema Nacional de Evaluación Educativa Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación
Conferencia Comité Consultivo
Junta Junta Directiva
Contraloría Interna Órgano de Vigilancia
Consejo Social Consultivo Consejo Ciudadano

 

Que tienen estrictamente las mismas funciones tales como definir los proceso y la programación de las evaluaciones, expedir los lineamientos a que se sujetarán las autoridades educativas para llevar acabo los concursos de evaluación para el ingreso y la promoción y las demás que consideren necesarias, determinar los niveles mínimos para el ejercicio de la docencia, autorizar parámetros e instrumentos, dictar los lineamientos para emitir los resultados y el facilitar la participación a actores y sectores que se quieran involucrar en materia educativa, esto es, abrir de nueva cuenta los empresarios y sus organizaciones su incursión en la escuela pública.