ID:65748469

¡Orgullo y movilización LGBTIQ frente a la campaña de odio de las iglesias!

El pasado 17 de mayo, el presidente Enrique Peña Nieto presentó ante el Congreso de la Unión una iniciativa para legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el país. Aunque se trataba de una simple maniobra política para intentar ganar apoyo entre la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, intersexual y queer (LGBTIQ) a su deslegitimado gobierno, este hecho provocó la reacción furibunda de las iglesias cristianas, el Partido Acción Nacional y otros sectores conservadores.

Fue esta la ocasión escogida por la iglesia católica para llamar a una manifestación nacional en contra del matrimonio igualitario, con fecha del 10 de septiembre, la cual ha adquirido un tinte de cruzada a favor de la familia tradicional utilizando como excusa la defensa del derecho de las y los niños a “tener un papá y una mamá”. Convocada en primer lugar por el obispo de Veracruz, este llamado tuvo eco en otras iglesias y organizaciones reaccionarias, las cuales conformaron el “Frente Nacional por la Familia”, el cual ya ha realizado manifestaciones en sitios como Ciudad Juárez y La Paz.

Numerosos activistas denuncian el incremento de ataques a la comunidad LGBTIQ después de esta campaña de odio protagonizada por dicho frente, algunos de ellos llegando al asesinato. Para muestra están dos lamentables hechos: en junio pasado, en Coahuila, una chica lesbiana de 21 años fue baleada y atropellada después de ser insultada por ir con su pareja por la calle, mientras que en Aguascalientes, un joven homosexual de 25 años murió atropellado cuando participaba en la Marcha del Orgullo.

Estos casos no son aislados, sino el ejemplo más nítido de una sociedad patriarcal que oprime de igual manera a las mujeres y a la personas LGBTIQ, apoyada en instituciones como el Estado, las iglesias, los medios de comunicación, el matrimonio y la familia tradicional.

Como Coordinadora Socialista Revolucionaria rechazamos la campaña de odio que la iglesia católica y otras denominaciones cristianas han lanzado contra la comunidad sexo-género diversa, y nos sumamos a las iniciativas que dicha comunidad llevará a cabo para defender los derechos civiles conquistados. De igual manera, denunciamos al gobierno mexicano por no garantizar una verdadera separación iglesias-Estado y por no actuar para frenar esta ola reaccionaria que segrega y mata, a la par que sigue acabando con las conquistas históricas sociales que son la base material para hacer posible el goce de los derechos alcanzados por el movimiento LGBTIQ.

Nuestro ideal de una sociedad libre de explotación pasa también por la eliminación de toda forma de opresión.

¡No hay revolución social sin revolución sexual!

¡Fuera las iglesias de nuestros cuerpos y nuestra sexualidad!

Coordinadora Socialista Revolucionaria

Ciudad de México, México a 7 de septiembre de 2016