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Óscar Correas, crítica jurídica y filosofía de la praxis

Por Ricardo Prestes Pazello, profesor de la licenciatura y posgrado en derecho la Universidad Federal de Paraná, en Brasil. Traducido por Manuel Vega Zúñiga [1] 

Falleció hoy uno de los mayores pensadores marxistas del derecho en América Latina.

La noticia de la muerte de Óscar Correas Vázquez, llegada desde México esta mañana de lunes 27 de abril, entristece a generaciones de juristas y representa un momento simbólico para el pensamiento crítico latinoamericano.

Argentino, originario de Córdoba, Óscar Correas se formó en derecho por la Universidad Católica, en donde conoció los debates cristianos revolucionarios de Montoneros (con la presencia del seminarista-guerrillero Juan García Elorrio) y de los marxistas (el nombre de José Aricó, también cordobés, uno de los más grandes teóricos del marxismo latinoamericano, lo marcó profundamente).

Se vio fuertemente impactado por los movimientos huelguistas de los sindicatos clasistas de trabajadores, en Córdoba. En este contexto, participó en la “Agrupación de Abogados de Córdoba”, que organizaba juristas contra la segunda dictadura argentina después del derrocamiento de Perón (que duró de 1966 hasta 1973; el primero se dio entre 1955 y 1958). La defensa de los presos políticos y las fuertes declaraciones públicas de contenido revolucionario, provocaron que sus abogados fueran perseguidos y todos entraran en la mira de la represión, especialmente con Videla y la tercera dictadura argentina, entre 1976 y 1983.

Días antes del golpe de estado del 24 de marzo, la Agrupación ya estaba recibiendo varias amenazas. Por esa razón, el 29 de febrero de 1976, Correas se lanza al exilio y va para México. El abogado Correas en esa época también era estudiante de la facultad de filosofía, carrera que no pudo concluir.

Todavía en Argentina, se desempeñó como profesor y, por sus posiciones marxistas, fue expulsado de la Universidad, incluso antes del golpe militar, en 1975. En este periodo, su socio y amigo, el abogado, Alfredo Curutchet – “El Kuky”, fue asesinado por la “Alianza Anticomunista Argentina – Triple A”, que expresaba el asenso del ala de extrema derecha dentro del peronismo.

En México, continuó sus actividades docentes. Primero, en la Universidad Autónoma de Puebla (AUP); después, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue en Puebla en donde, al mismo tiempo que hacía esfuerzos por la reforma universitaria (1976-1991), comenzó a esbozar uno de los más importantes proyectos del pensamiento crítico de América Latina: la lectura marxista del derecho presente ya en el libro “Introducción a la crítica del derecho moderno (esbozo)”, publicado, en primera edición, en 1982.

En esta obra, Correas escribe una dedicatoria que cala hondo en el alma de un continente golpeado por el autoritarismo -de ayer y de hoy [2]-: “A mi compañera. Al inolvidable compañero Kuky Curutchet. A Tino. A Cacho. Y a todos los abogados que pagaron con su vida, su libertad, el exilio o el silencio, la inclaudicable defensa de los derechos democráticos y de la causa de los obreros.”

A partir de ahí, se erige una de las más relevantes contribuciones para el pensamiento jurídico crítico de América Latina. Con maestría en Puebla, y doctorado en Francia, Correas construye una verdadera escuela latinoamericana de “Crítica Jurídica” (nombre, además, de la revista periódica que recepcionó su proyecto teórico).  Decenas de libros fueron escritos y coordinados por él, así como varias articulaciones teórico-jurídicas que se desarrollaron a partir de sus planteamientos. Y no son pocos los discípulos del “Doctor Correas”, queriendo hoy continuarlo o incluso superarlo.

Por mi parte, tuve la oportunidad de conocerlo y escucharlo algunas veces. Polemista a manos llenas, sus argumentaciones cuando menos, incomodaban. A mi modo de ver, junto a Jesús Antonio de la Torre Rangel, es Correas el nombre fundador -y fundamental- del debate paradigmático para la perspectiva crítica del derecho en América Latina. El debate mexicano tiene mucho que enseñarnos con su “derecho como arma de liberación que nace del pueblo” (De la Torre Rangel), o con su “forma normativa como crítica de la ideología jurídica” (Correas).

Cultor de la crítica, a partir de una postura filosófica, Óscar Correas legó varias enseñanzas, que van desde la crítica a la ideología hasta la cuestión de los sistemas normativos indígenas, pasando siempre por el marxismo, aunque, a veces, heterodoxamente leído. Destaco al menos dos de estas lecciones: una se refiere al papel del abogado popular, por ejemplo, en defensa de los presos políticos. En entrevista de 2013, para Amarildo Figueroa, Correas dice: “la abogacía es disputa por la vida, defensa de los prisioneros, exigencia ética con la cual el abogado cede parte de su integridad, pues se enfrenta al sistema político como defensor (presencia corpórea), lo cual ya implica un segundo momento: la exigencia política, el por qué defiendo tal caso y en qué me apoyo para defenderlo (no sólo en el marco normativo del derecho)”.

Y una segunda, para finalizar, Correas dice respecto a su análisis del neoliberalismo, más contemporáneamente: “¿Qué es el neoliberalismo? Pues la misma burguesía de siempre, pero aún más mezquina. La burguesía está de vuelta, los cientificismos están de vuelta. Igual que ayer, hoy es la misma lucha de clases, el mismo campesinado de siempre, son los mismos de siempre. Por eso hoy el marxismo está de vuelta, ese pensamiento teórico que se hace hoy necesario. ¡Estamos de vuelta! Es necesario reactivar el pensamiento revolucionario.”

Aquí está el símbolo de la partida de Óscar Correas: él se va, pero nosotros estamos de vuelta!

¡Óscar Correas, presente!

 

 

[1] [Abogado por la Universidad de Colima y maestro en derechos humanos por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, México.]

[2] [Léase sabiendo que este homenaje ha sido escrito desde el Brasil de Bolsonaro]