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Propuestas feministas iniciales para enfrentar la pandemia

Por Heather Dashner, militante de Feministas con Voz de Maíz
y de la Coordinadora Socialista Revolucionaria

En mi barrio de la Ciudad de México, todas las tardes a las 8 p.m., vecinos de lo que parece ser un solo departamento se ponen regularmente a pegar cacerolas. Aunque he investigado con las personas conocidas si hay algún acuerdo en la colonia al respecto y si saben qué está simbolizando (apoyo al personal de salud como los aplausos desde los balcones en Europa o protesta contra el gobierno, como vi con los cacerolazos de Chile en la época de Allende), nadie me ha podido informar. El chat de WhatsApp del barrio no lo ha notado y no logro averiguar en qué departamento están para preguntarles.

Así estamos muchos, incluyendo los activistas políticos más férreos/as. Desde hace tres semanas, estamos cada vez más mexicanas y mexicanos encerrados/as en nuestras casas. Después de un 8 de marzo absolutamente sorprendente para el país entero, de repente, la gran mayoría de la actividad política se ha visto reducido a estar viendo nuestros celulares, informarnos sobre la pandemia, y tratar de distinguir las noticias y las recomendaciones falsas de las verdaderas. A esto, agregamos, de acuerdo a nuestra personalidad cada quién, chistes, bromas, música, memes, videítos y toda manera de comunicaciones cortas – y algunas no tan cortas.

Feministas con Voz de Maíz, ha intentado tomar un pasito adelante para superar el aislamiento político que el encierro significa, la atomización e individualización tan opuestas a la acción colectiva a la que aspiramos —por ser efectiva—, para tratar de llegar a una comprensión y propuestas comunes.

El pasado 4 de abril, Feministas con Voz de Maíz realizamos un foro, “En tiempos de pandemia, ¿qué necesitamos y proponemos las mujeres?”, realizado en la plataforma Zoom. Hicimos tres presentaciones: una sobre la lucha ecologista y el feminismo, por Lesly Solís; la segunda sobre la pandemia, el sistema de salud en México, la política del gobierno al respecto y sus efectos en las mujeres, por Tania Valadez, y la mía, con propuestas iniciales para enfrentar la crisis de la pandemia desde una perspectiva de las mujeres.

Estamos convencidas de que las feministas tenemos no sólo la necesidad de plantear por el bienestar de las mujeres los análisis y las propuestas con respecto a las mismas, sino que la resolución de la crisis de la pandemia tiene que ayudar a que cambie este sistema del que somos parte, que nos ha traído aquí. Esta pandemia muestra claramente que el sistema capitalista ha llegado a un punto de sacrificar la vida no sólo de las mujeres, sino de todos, en un afán de buscar la ganancia para unos cuantos. Obviamente, las respuestas para resolver las necesidades de las mujeres, también son necesarios para el conjunto de la sociedad, hombres y mujeres.

Pero, como este artículo es la tercera parte de la presentación de las tres, no entraré más en un análisis de la sociedad, sino procederé a la presentación de las propuestas.

Introducción

Primero, hay que decir que no tenemos todas las respuestas. Esas tendrán que salir de la socialización del debate en nuestras colectivas y comunidades. Esperamos que estas propuestas puedan ayudar a cambiar la dinámica aislada del encierro, incluso en las redes ya existentes de feministas en el país. No es que nadie está haciendo nada. No. Pero no lo estamos haciendo JUNTAS. No estamos pensando en campañas conjuntas, ni en acciones que van más allá del grupo de una, o del análisis de otras, o de compartir alertas de desaparecidas —que, pese a la contingencia, por supuesto que siguen. Por lo tanto, tienen menos fuerza los esfuerzos y actividades que realizamos. Pensemos simplemente en el 8 de marzo y los esfuerzos organizativos que realizamos para preparar la marcha, y la respuesta inédita que hubo: realmente esos esfuerzos tocaron cuerdas sensibles en sectores que nunca antes habían salido todos juntos. Y el ímpetu de esa respuesta sigue latente, a pesar del “bicho”. Aprovechémoslo, juntas.

Tampoco aspiramos en este espacio desarrollar un programa/pliego petitorio de los socialistas, aunque seamos feministas socialistas, ni proponemos suplir lo que hace el gobierno.

Entonces, ¿cuál es el objetivo aquí? Idear una propuesta que une a los miles de mujeres que salimos a las calles el 8 de marzo, sin deponer las otras demandas del movimiento feminista.

Para ello, el marco general de estas propuestas es que pensamos que hay que priorizar la reproducción social en la sociedad para sostener la vida, no la producción de cosas para el lucro. Y aquí abordaré los diversos rubros de lo que consideramos lo más urgente.

 

La violencia

Ya para el 2 abril, Salvador Guerrero, el presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y la Justicia de la CDMX, señaló el 25% de aumento de febrero a marzo en CDMX en el número de llamadas pidiendo auxilio:

  • el 66% por violencia física
  • 25% por violencia psico-emocional
  • 5% por violencia sexual
  • 5% por violencia patrimonial

Esto seguirá aumentando con el encierro y la cuarentena.

El gobierno sugiere para casos de violencia doméstica, llamar al 911. Dedicó una sesión completa de sus informes diarios a los problemas de mujeres en la contingencia el 26 de marzo; esto se debe a que seguramente hay feministas en el gobierno, pero también, y fundamentalmente, a la presión ejercida el 8 de marzo. Pero hay que ver que NINGÚN periodista preguntó absolutamente nada al respecto, sino que se siguieron sobre el número de muertos, las pruebas, etc. Ésta es una señal de la falta de interés real que existe en esta parte importante de la sociedad, y que seguramente existe en muchos otros.

Ni modo: tendremos que seguir, y seguir, y seguir dándole sobre la opresión de las mujeres y cómo ésta ayuda a oprimir a toda la humanidad. Y tenemos que reconocer que las pandemias tienden a exacerbar las desigualdades existentes, no aminorarlas. Por lo mismo, tenemos que reconocer que es el momento de plantear exigencias específicas ante el gobierno actual.

Con respecto a la violencia, debemos exigir:

  • Asegurar la capacitación en perspectiva de género para operadores de 911 y ampliar su número para poder atender todas las llamadas que entrarán
  • Asegurar la red de refugios tenga su presupuesto (hace apenas una semana no se había liberado: para el 29 de abril, la Wendy Figueroa, la directora de la Red Nacional de refugios, señaló que todavía no se entregaba ese presupuesto, porque la Secretaría Hacienda no le había depositado a Indesol los fondos respectivos.
  • Crear más refugios, no menos. Ya de por sí eran insuficientes los existentes. Ahora es el momento de crear más, cuando en la emergencia, su ausencia puede costar aún más vidas.
  • Solución inmediata de los conflictos por violencia en las universidades, particularmente donde hay tomas de planteles y/o facultades, con diálogos reales
    • Filosofía y Políticas en CU
    • Escuela de Derecho Ponciano Arriaga, tomada desde 17 feb por condiciones dignas de estudio, y otros…)
  • Dotar a la nueva Fiscalía para la Investigación del Delito de Feminicidio del personal y las condiciones materiales que requiere Sayuri Herrera para realizar su tarea de procesar los casos de feminicidio rezagados y nuevos
    • por lo menos doblar el personal; hoy son 10 agentes de Ministerio Público y 9 policías para una ciudad de casi 9 millones de habitantes
    • abrir agencias en Tlalpan, Xochimilco, Iztapalapa y Gustavo A. Madero; hoy sólo existe una, en Azcapotzalco, para toda la ciudad.
  • Crear fiscalías especiales en el resto del país. El feminicidio no es privativo de la Ciudad de México. Es un problema en todo el país y se requieren acciones específicas para exigir justicia ante la oleada de feminicidios que hemos padecido y que han ido en aumento en los últimos años.
  • Más financiamiento y capacitación en perspectiva de género la Línea de la vida (800 911 20 00) para apoyo psico-emocional y otros servicios de salud mental en el sistema de salud (lo público, privado y social, tipo Hospital de PEMEX)
  • Asegurar que atención clínica para mujeres violadas siga, sin detrimento a los servicios para COVID19
  • Que ningún gasto adicional de lo arriba mencionado reste financiamiento a otros programas de salud o educación para nadie, pero especialmente para las mujeres
    • Los programas de salud materna, por ejemplo, o guarderías, después de la contingencia no deben ver sus presupuestos menguados. Esto es lo que ha pasado en otras epidemias como la de ébola en África de 2013 a 2016, en la que la salud materna fue desfinanciada y murieron más mujeres por partos mal atendidos que por la epidemia.

En la sociedad

  • En las organizaciones sociales territoriales y sindicales, se pueden realizar campañas, aunque sean virtuales, con vecinos y compañeras/os sobre la violencia.
  • En las ciudades y en el campo donde se pueda, se pueden crear grupos barriales o por área de WhatsApp, de alerta a casos de violencia que requieran la intervención urgente del vecindario.

En el sector salud y servicios públicos en general

  • Asegurar Centros de Entretenimiento para los niños que acompañan a mujeres a su consulta, no sólo en la Sría de la Salud sino en IMSS e ISSSTE. Karla Berdichevsky, la directora del Centro Nacional de Equidad de Género y Derechos Reproductivos de la Sría. de Salud mencionó en la conferencia de prensa del 26 de marzo que son sólo 69 centros de este tipo a nivel nacional. El gobierno se ha comprometido a mantenerlos, pero evidentemente, más centros de servicios de salud requieren este servicio.
  • Asegurar dotación de suficientes métodos anticonceptivos también en IMSS e ISSSTE, no sólo en las dependencias de la Secretaría de Salud.
  • Incrementar servicios de prevención de violencia de género como la Campaña de Igualdad a Través de Compartir el trabajo en Casa, de INMUJERES (Berdichevsky no mencionó cuáles servicios son los que realiza el gobierno).
  • Fomentar la capacitación sobre la masculinidad tóxica y la exploración de una masculinidad diferente, no sólo para los que han cometido actos violentos contra mujeres, sino para toda la población masculina que desee participar.
  • Creación de asilos para ancianos con cuidados profesionales de alta calidad, ya que, en su mayoría, las mujeres son las que cuidan a los mismos en sus hogares y no siempre en condiciones decentes ni para ellas ni para las/los ancianos.
  • Ahí donde se puede, y dependiendo de qué tanto dure la emergencia, organizar la elaboración y entrega a domicilio de comida por barrio.

En materia de empleo

El gobierno dice que no hay por qué despedir a nadie, pero la realidad es

  • Las grandes corporaciones lo están haciendo (Grupo Alsea: VIPS, Starbucks, Domino’s, por ejemplo) suspenden a trabajadores sin goce de sueldo;
    • Mínimamente, el cumplimiento del decreto de 24 de marzo de 100% de salario para mujeres embarazadas y en lactancia, personas mayores de 60 años; y un salario mínimo por 30 días a los demás.
    • No a los despidos masivos gubernamentales. El gobierno dice que no despide, pero a los miles de trabajadores que ha contratado durante décadas por honorarios, los despiden y no cuentan como despidos en las estadísticas. Las grandes compañías deben usar sus ganancias para pagar a los empleados, aunque no vayan a trabajar por la emergencia sanitaria.
  • Las pequeñas y medianas compañías, que proveen empleo a la mayoría de los trabajadores formales (90-95%) en el país, son las que menos podrán costear el pago a sus empleados durante la contingencia sin quebrar.
    • El ofrecimiento gubernamental inicial de préstamos de $10,000 sólo pagarían un mes de salario mínimo de tres empleados —si es que pudieran vivir con el salario mínimo— y claramente, el encierro va a durar más. Las mujeres trabajadoras están especialmente concentradas en este tipo de pequeñas empresas. El nuevo plan anunciado el 5 de abril, un día después de nuestro foro, de otorgar $25,000 a pequeñas y medianas empresas en préstamos con un interés de 6%, mientras es ligeramente mejor, sigue poniendo sobre estas pequeñas empresas la responsabilidad de la pérdida de clientela e ingresos, sin realmente cubrir las necesidades de sus trabajadores. En realidad, se requiere un programa tipo FOBAPROA para este sector, no préstamos.
  • Dotación inmediata de los materiales necesarios para los trabajadores de la salud (donde en el mundo, el 70% son mujeres) para que puedan realizar su trabajo con seguridad. Para el 26 de marzo, el mismo director de Prestaciones Médicas del IMSS decía que había habido 23 manifestaciones en 12 edos por falta de equipo y capacitación. Y estas manifestaciones continúan, aún en la capital. ¿Qué serán las condiciones en el resto del país, y particularmente las zonas rurales?
  • Solución inmediata a los conflictos laborales existentes satisfaciendo las demandas de los trabajadores (Notimex, UACM, Sind de Trab de Chapingo STAUACh, el Sindicato de Trabajadores del PRD, y otros) sin despedirlos
  • Reforzar la protección a las trabajadoras del hogar

Además hay otros aspectos que se tendrían que cubrir:

  • Información inmediata en todos los idiomas del país acerca de las diversas campañas de salud relacionadas con COVID19.
  • Protección a migrantes (Irlanda y Portugal ya eliminaron la categoría de indocumentado en su ley y extendieron todas las visas)
  • Tratar el cambio climático con la misma urgencia que esta contingencia. La respuesta de los gobiernos en el mundo entero ha probado que se pueden tomar medidas radicales frente a una emergencia. El cambio climático es una emergencia de este tipo y tomar medidas a la altura es la única manera en la que la humanidad puede sobrevivir este siglo.

Como movimiento

Como decía al inicio del artículo, necesitamos recuperar el ímpetu del 8 de marzo. En todo el país se realizaron acciones con respuestas sorprendentes. Ese potencial sigue existiendo. Para ello, requerimos retomar los debates acerca de qué hacer JUNTAS en los chats unitarios ya existentes. No vamos a dejar de acompañarnos en la soledad, ni de compartir las acciones de cada colectiva y las alertas de desapariciones, ni siquiera de pasarnos chistes y recomendaciones de salud para cuidarnos. Pero sí podemos también discutir lo que podemos hacer desde el encierro para ejercer nuestro poder.

También podemos crear una Red Nacional Feminista sobre la base de los grupos y las actividades que se establecieron antes de y durante la jornada del 8 y 9 de marzo. Para ello, se puede establecer un repositorio central (o por estados primero) de información sobre el avance de las demandas arriba mencionadas, las otras que planteemos, y las violaciones a derechos. Dicho repositorio podría ser facilitada a todas a nivel nacional.

Necesitamos escoger alguna(s) demanda(s) para realizar acciones coordinadas, planeadas con anticipación. Estas pueden ser Tweets colectivas, cacerolazos en protesta de un punto específico, o una celebración importante. Pero que se sepa de qué se trata, quién lo organiza y qué exigimos. Esto lo podríamos organizar con por lo menos una semana de anticipación, o por lo menos realizar una acción el Primero de mayo, por ejemplo.

Las feministas queremos otra sociedad. El capitalismo patriarcal destruye vidas (más hombres que mujeres están muriendo por COVID en México. ¿Son más débiles? No. Hay diversas teorías, pero entre ellas está el elemento de que ellos no se cuidan porque no es de “hombres”). Las vidas de todas y todos serían mejores en otra sociedad. Por el momento, podemos luchar por esa sociedad, juntas, si volvemos a pensar como movimiento y no como individuas nada más.

Creo que el enfoque del distanciamiento no debe ser el aislamiento social. Debemos buscar ahorita aislamiento físico y solidaridad social.

Queremos una lógica distinta: cambiar las relaciones humanas haciendo la vida la prioridad.

 

¡Si la producción no es para la vida, no tiene por qué existir!