somos revolucionarixs. tenemos otra forma de entender la política porque tenemos otra forma de entender la vida

¿Quiénes somos la Coordinadora Socialista Revolucionaria (CSR)?

La Coordinadora Socialista Revolucionaria (CSR) es una organización política anticapitalista, feminista y ecosocialista que busca articular un bloque social de las mayorías explotadas y oprimidas de la sociedad mexicana para preparar una ruptura revolucionaria con el (des)orden existente. Somos miembros de una red mundial de organizaciones revolucionarias llamada la Cuarta Internacional.

La CSR comenzó en 2014 como “Agrupación de Organizaciones Simpatizantes de la Cuarta Internacional”, en donde colectivos y grupos de algunos estados del país encontrábamos un espacio en el cual poner en común nuestras experiencias en la acción y nuestras reflexiones sobre la realidad. Después de dos años de un proceso de acercamiento y discusión, en nuestra conferencia anual de 2016 decidimos dejar de ser una simple coordinación de grupos locales para constituirnos en una organización propiamente dicha, disolviendo nuestras denominaciones particulares.

Con trabajo arduo, la CSR se ha posicionado como un referente serio en el amplio espectro de la izquierda revolucionaria y tiene presencia en la Ciudad de México, Estado de México, Colima, Chihuahua, Guerrero, Sinaloa, San Luis Potosí, Michoacán y Chiapas.

 

Nuestra identidad y nuestra acción

 

Somos marxistas crític@s. Entendiendo al marxismo como una herramienta para analizar la realidad, los anteojos a través de los cuales podemos ver lo que sucede y comprender su movimiento. Escribió Marx que, hasta ahora, los filósofos se han contentado con interpretar la realidad, pero que no se trataba solamente de interpretarla sino de transformarla. Del marxismo reivindicamos tesis tan importantes como el de la lucha de clases. O sea, que la sociedad está dividida en clases sociales dependiendo quien posee o no los medios para producir riqueza, lo que hace que haya intereses opuestos irreconciliables por los cuales estas clases están en lucha constante: esclavos contra amos, siervos contra señores feudales, trabajadores contra burgueses… Y en esta lucha que se desarrolla diariamente ante nuestros ojos, tomamos partido por las y los explotados y oprimidos. Somos marxistas crític@s porque rechazamos el marxismo cerrado, convertido en dogma, basado en “textos sagrados” y pensamos que la transformación social es compleja, diversa y que necesita del análisis concreto de la situación concreta.

Somos anticapitalistas y, por nuestro proyecto, somos socialistas. La desigualdad y la opresión comenzaron en el momento en que uno pocos se apropiaron de lo que era de todas y todos. Por eso, no terminará la explotación ni la sociedad dividida en clases sociales hasta que las fuentes de la riqueza le sean quitadas a ese 1% privilegiado y pasen a ser propiedad común del 99%. Solo con igualdad social puede haber democracia real. Aspiramos a un socialismo democrático y plural, rechazamos las prácticas autoritarias y opresivas de los regímenes del siglo pasado que se llamaban a sí mismos “socialistas”. Basamos nuestra propuesta en la toma de decisiones en asambleas, donde las diferentes voces sean escuchadas buscando llegar a un acuerdo común.

Somos revolucionari@s porque la transformación profunda de la sociedad no se hará a través de las urnas electorales ni de conseguir puestos en las instituciones de esa minoría explotadora, sino que depende de la auto organización de las mayorías, de su acción independiente de cualquier gobierno actual y de la acción colectiva. ¡Vamos a crear Poder Popular!

Somos feministas, porque sin la liberación de las mujeres el socialismo sería una mentira, pero sin socialismo, la liberación plena de las mujeres no podrá ser posible. Por eso, las mujeres de la CSR nos organizamos en espacios donde nosotras mismas somos las protagonistas de esta lucha, articuladas con otras mujeres: en la Ciudad de México, con la colectiva Feministas con Voz de Maíz; en Colima con la colectiva Voces Feministas en Aquelarre; y en Ciudad Juárez con el grupo Hijas de su Maquilera Madre. Como organización mixta apoyamos y respetamos esos espacios, al mismo tiempo que ejercemos la crítica al interior de nuestras filas para desprendernos de actitudes machistas en el día a día. ¡Que el patriarcado y el capitalismo caigan juntos!

Somos antipatriarcales porque luchamos por la liberación sexual y de género. La sociedad que queremos es una en la que ninguna forma de amar, de relacionarse o de expresarse sea oprimida, silenciada, escondida o perseguida. En Colima, animamos el colectivo Orgullo Disidente en donde personas LGBT nos organizamos para luchar a la par contra el heterosexismo y el capital. ¡Sin revolución sexual no hay revolución social!

Somos ecosocialistas porque el capitalismo ha puesto en peligro el equilibrio del planeta con su forma de producir y consumir incompatible con los ciclos naturales. Si la minoría millonaria sigue decidiendo el rumbo de la economía y la sociedad, la supervivencia del ser humano y de las otras especies sigue bajo amenaza. Por ello en la Ciudad de México participamos en el movimiento Fridays For Future y en la defensa del agua en el sur de la ciudad; en Guerrero formamos parte del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota y en Colima estamos dando la lucha contra la minera Peña Colorada. ¡Cambiemos el sistema, no el clima!

Somos internacionalistas. El capitalismo se ha organizado como sistema mundial de explotación, en el que ciertos países ricos dominan económica y políticamente a los pueblos del llamado “Sur Global”. Nos solidarizamos siempre con las luchas de estos pueblos en contra de la intervención de los países ricos y desde nuestras modestas fuerzas tejemos lazos internacionales para luchar localmente pensando globalmente, para lo cual, nuestra pertenencia a la Cuarta Internacional abona grandemente. ¡La revolución será mundial!

¿Cómo se traduce todo esto en lo concreto y en las acciones del día a día? Primero, organizándonos de manera independiente, sin subordinarnos a ningún partido institucional o gobierno, desarrollando una política propia. Luego, impulsando toda lucha social que apunte a debilitar la manera en la que quienes tienen el poder nos dominan, como lo hacemos por ejemplo con la Coordinadora Nacional de Usuari@s en Resistencia en su combate contra la privatización y las altas tarifas de la energía eléctrica. Por último, tejiendo alianzas, favoreciendo el encuentro entre las clases explotadas, contribuyendo a la unificación de toda la izquierda revolucionaria y a la confluencia de las luchas para ir construyendo esta mayoría social que deberá quitarle el poder a la minoría explotadora.

¡Creamos Poder Popular!

¡Únete a la CSR!