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¡Salvemos nuestras vidas, no sus ganancias! | Declaración de la CSR

Propuestas urgentes para enfrentar la emergencia sanitaria y la crisis económica

 Declaración de la Coordinadora Socialista Revolucionaria

 

La pandemia de Covid-19 es una tragedia mundial. Aunque en México, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha tomado diversas acciones que han reducido su velocidad de propagación y tasa de mortalidad, la situación empeora cada día. Derivado de la enorme corrupción y el proceso de desmantelamiento y privatización de los servicios públicos de salud, impulsado por los gobiernos neoliberales, existe un gran déficit de hospitales, equipos, laboratorios y personal médico. Se ha realizado un respetable esfuerzo por revertir estas carencias, no obstante, las consecuencias sanitarias, sociales y económicas ya se están sintiendo.

El mecanismo principal para reducir la velocidad de trasmisión de la enfermedad, quedarse en casa por más de un mes en algunos casos, ha encontrado serias limitaciones. La mayoría de las grandes empresas están siendo obligadas, a regañadientes, a mandar a su personal a casa con goce de salario y seguridad laboral, lo mismo que los trabajadores al servicio del Estado con plazas (no así los miles de contratados por honorarios). En cambio, decenas de miles de pequeñas y medianas empresas están cerrando sin estas garantías para sus empleados y millones de trabajadores por cuenta propia, que día a día tienen que trabajar para vivir, continúan laborando poniendo en riesgo su vida y la de los demás.

Ya desde antes del Covid-19, el capitalismo neoliberal se encaminaba a la recesión económica. La pandemia solo acelerará este proceso producto de la irracional avaricia de la clase poseedora. Estamos ante una crisis multidimensional. La emergencia sanitaria coincide con la profundización de la contradicción estructural del modo de producción capitalista, es decir, una crisis en la producción de ‘plusvalía’, el elemento vital del sistema de ganancias; existe también una crisis financiera generada por el estallido de diversas burbujas especulativas en las bolsas de valores; una crisis ambiental derivada del choque entre el desarrollismo capitalista global y los límites del planeta para sostenerlo; una creciente tentación autoritaria de las clases dominantes (crecimiento de la extrema derecha, militarización de la vida pública, intervencionismo imperialista y guerras comerciales) para intentar salvar su tasa de ganancias; una crisis de cuidados en la que las familias tienen que asumir cada vez más los cuidados de niños, enfermos y ancianos debido a los recortes sociales, tareas que recaen fundamentalmente sobre los hombros de las mujeres; una nueva oleada de ataques al nivel de vida de la clase trabajadora para que sea esta la que pague el costo de la crisis y una mayor vulnerabilidad de los sectores más desprotegidos de la sociedad (mujeres, migrantes, grupos étnicos, LGBTI, entre otros).

Las investigaciones apuntan a que el origen de la trasmisión del virus a los seres humanos se dio en el sector de la despiadada agroindustria, regida bajo la lógica del capitalismo salvaje. Tanto el virus del SARS como ahora el Covid-19 surgió en los mercados donde se vendían carnes de animales silvestres, pero hay otros casos. El virus MERS se originó en la cría semi industrial de camellos en Jordania y la gripe aviar diezmó la cría de millones de pollos en México en 2013. No es casual entonces que la destrucción del medio ambiente y las enfermedades que se convierten en pandemias adquieren cada vez más una sincronía preocupante. Si la crisis ambiental sigue su camino, la vulnerabilidad social irá en aumento.

El calentamiento global y la pandemia de Covid-19, entrelazados con el abanico de crisis multidimensionales antes mencionadas, hacen patente la necesidad de tomar medidas radicales para transformar el mundo.

Es en este contexto global en donde debemos ubicar el debate sobre las acciones que deben adoptarse para resolver la crisis sanitaria e impedir un mayor deterioro del nivel de vida de la clase trabajadora y de la población en general. Este debate, que debe ser democrático e incluyente, nada tiene que ver con la crítica retorcida y cavernaria de la derecha mexicana que intenta capitalizar la tragedia para denostar al gobierno de López Obrador y, sobre todo, reimponer la agenda neoliberal más ortodoxa. Por lo mismo, saludamos las diversas propuestas, que, desde diferentes organizaciones sociales mexicanas y latinoamericanas, han surgido para construir una agenda diferente, una que ponga al centro las necesidades de las mayorías sociales y no las del 1% privilegiado, la producción para la vida y no para la ganancia.

Por todo esto, la Coordinadora Socialista Revolucionaria propone las siguientes acciones urgentes para enfrentar la emergencia sanitaria y la crisis económica desde las clases populares:

  1. La derrota del Covid-19 solo puede venir de la ciencia, la investigación, la mayor participación social y el fortalecimiento del sistema de salud pública.

  1. La creación de nuevas unidades médicas especializadas en Covid-19, la recuperación de hospitales dejados en ruinas por los gobiernos neoliberales, las campañas de información, concientización y atención ciudadana, la Jornada Nacional de Sana Distancia o la compra masiva de respiradores e insumos para la detección temprana de la enfermedad, son acciones positivas, pero que deberían estar acompañadas de una propuesta para que el derecho constitucional a la salud no quede en letra muerta. Ello debe empezar por convertir las contrataciones temporales de personal del sector de salud en permanentes y la reestructuración de todo el actual sector de salud fragmentado para asegurar un servicio garantizado por el Estado por medio de una red única de servicios públicos gratuitos, de calidad y accesibles a toda la población.

  1. Los esfuerzos que científicos, investigadores y trabajadores de la salud están haciendo para combatir la propagación del virus, poniendo en riesgo su propia vida, son un gran ejemplo de profesionalismo y humanismo. Todos deben tener acceso a los materiales y equipos necesarios para realizar sus labores en condiciones de seguridad. Condenamos toda provocación destinada a estigmatizar o denigrar su práctica profesional, como ha sucedido en el estado de Sinaloa, así como los atentados a su integridad física y a sus derechos laborales.

  1. La necesidad de quedarse en casa para evitar contagios, confina a muchas mujeres y personas LGBTI en entornos familiares donde son rechazadas y violentadas. Es necesario fortalecer los programas de protección a mujeres y personas de la disidencia sexual víctimas de violencias machistas. Se requiere liberar el presupuesto de los refugios existentes para víctimas de violencia doméstica y crear más. Debe aumentarse el número de operadores del 911 capacitados en la canalización de víctimas de violencia doméstica, y del personal profesional para atender los casos que surgen. Además, debe doblar el número de personal de la nueva Fiscalía para la Investigación del Delito de Feminicidio de la CDMX, abrir las cuatro agencias que ha pedido la nueva fiscal, así como crear fiscalías similares en todos los estados donde no existan.

  1. Ante la inminencia de un desempleo masivo, el gobierno de López Obrador presentó este 5 de abril un programa de inversiones públicas para la creación de 2 millones de nuevos empleos. De fondo hay buenas intenciones, pero no son del todo suficientes. La realidad nos obliga a acciones más contundentes como retomar la propuesta de implementar una Renta Básica Universal (RBU). Esto significa que toda persona, independientemente de su condición social o legal, tiene derecho a un ingreso, por parte del Estado, para satisfacer sus necesidades básicas de existencia. La pensión para adultos mayores, que reciben mensualmente $1,275 pesos, es un ejemplo de Renta Básica, pero restringida a este sector de la población. Es necesario hacerla universal para toda persona mayor de 18 años.

  1. El financiamiento de la RBU puede provenir de varias fuentes: del presupuesto dedicado a programas sociales afines; de aplicar la tasa Tobin (del 1.1%) a toda transacción financiera; de una reforma fiscal progresiva que grave a las grandes fortunas; y, sobre todo, de una auditoria a la deuda pública que cancele toda deuda ilegítima para dedicar ese gasto a programas sociales y a la defensa del medio ambiente.

  1. El anuncio de que la banca comercial ha tenido la “generosidad” de prorrogar, hasta por cuatro meses, los adeudos de sus clientes, no ha estado acompañado de informar que ello es a condición de aceptar un incremento en las tasas de interés o, como es el caso de Banco Azteca, de demandar “pagos anticipados”. Este es un claro ejemplo del carácter usurero de los banqueros y de cómo anteponen su avaricia a las necesidades sociales. Demandamos, llana y simplemente, que, al menos, se suspenda el pago de cualquier deuda, durante dichos cuatro meses, sin ningún tipo de sanción para el deudor.

  1. Saludamos el rechazo del gobierno de López Obrador a ceder ante los intentos de la patronal de aprovechar esta crisis para demandar subsidios (“privatizar ganancias y socializar pérdidas”), despedir empleados o reducir salarios y prestaciones laborales. Se requiere ahora que estos preceptos se apliquen en todos los casos y que aquellas empresas que decidan cerrar o irse del país, sean expropiadas y puestas bajo el control de sus trabajadores.

  1. Apostamos sobre todo por la auto-organización social para impulsar procesos productivos que fomenten el consumo local, las cooperativas, la economía solidaria o la autosuficiencia alimentaria.

  1. Es un caso de elemental justicia demandar que, en todos los casos de enriquecimiento ilícito, por parte de exfuncionarios públicos, se apliquen las sanciones penales correspondientes y el decomiso de sus bienes para ser invertidos en salud, ciencia y programas sociales. Aplicar esta demanda no es un acto de venganza sino de estricta aplicación de justicia.

 

 

Ciudad de México a 8 de abril de 2020

¡Renta básica universal, auditoría a la deuda pública e impuestos a las grandes fortunas para proteger a las y los trabajadores!

Coordinadora Socialista Revolucionaria