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Todos los derechos para todas las personas: el matrimonio igualitario

[El 15 de marzo de 2016, el Congreso del Estado de Colima convocó a un foro ciudadano sobre el tema de la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo. La legislatura anterior, también de mayoría príista y panista, aprobó en julio de 2013 la figura de “enlace conyugal” para las uniones de parejas homosexuales, denunciada por las organizaciones sociales de izquierda como discriminatoria al crear una figura especial para esta población que la segrega del resto. Ahora, tras el fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de marzo de 2015 en que el determinó que el enlace conyugal es una figura jurídica que discrimina, los diputados intentan congratularse con los sectores más reaccionarios de la población llamando a un foro para consultar sobre un tema ya resuelto: el matrimonio igualitario como derecho de la población homosexual.

A pesar de ello, Carlos Ruiz, militante de la Coordinadora Socialista Revolucionaria, habló a nombre de nuestra organización en ese recinto para dejar clara la postura de la Cuarta Internacional: el matrimonio forma parte de las instituciones patriarcales que oprimen tanto a las mujeres como a la población LGBTI, sin embargo, estamos a favor de que se otorguen todos los derechos democráticos y civiles a esta comunidad. Reproducimos a continuación el discurso pronunciado.]

¿Por qué hacer un foro sobre un tema que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dijo ya que debe legislarse? Este foro es ilegal, el congreso busca  no perder la simpatía de los sectores más conservadores y retrógrados de la sociedad colimense, como la iglesia, pues se encuentran en un callejón sin salida: o legislan a favor del matrimonio igualitario o incurren en desacato a la Suprema Corte, con todas las consecuencias políticas y legales que esto conlleva.

No se nos olvida como hace 3 años, el PAN se alió al PRI para impedir el acceso al matrimonio a las parejas del mismo sexo, ni cómo muchas de las organizaciones e individuos aquí presentes respaldaron en ese entonces la figura discriminatoria de enlace conyugal. Que irónico que ahora el congreso con mayoría panista y priísta convoque a la población para escucharla. Que irónico que estas organizaciones e individuos que antes respaldaron esta figura ilegal ahora estén en contra de ella. Que irónico que para los temas del aborto y matrimonio igualitario sólo se realicen foros en la capital del estado, mientras que para la cuestión del descuento en el transporte público para todos los estudiantes se realizan también en las ciudades de Manzanillo y Tecomán.

Vengo a nombre del Colectivo Colima Anticapitalista, miembro de la Coordinadora Socialista Revolucionaria y de la IV Internacional, la primera corriente de la izquierda revolucionaria que incorporó la lucha LGBTI dentro de sus demandas estratégicas y que aportó al movimiento sexodiverso naciente en México varios cuadros políticos.

Para nosotros no es un tema de moda, una bandera propagandística  o una búsqueda del voto rosa, sino una cuestión de principios.

Nosotros estamos a favor de cualquier ley que abra los derechos democráticos a todos los sectores de la población. En este caso, al matrimonio igualitario, negado para nosotros, las personas del mismo sexo. Pugnamos por este derecho como por cualquier otro derecho dentro del marco legal. Que no nos excluyan, que no se inventen figuras jurídicas de segunda clase para nosotros.

Sin embargo, sostenemos que son las instituciones heteropatriarcales, como la familia y el matrimonio, el origen de la opresión tanto de las mujeres como de las personas LGBTI. Como socialistas revolucionarios luchamos por nuevas formas de relaciones entre los seres humanos que no estén basados en la dependencia afectiva o económica.

Lamentablemente las condiciones socieconómicas actuales se degradan cada vez más debido a las contrarreformas impuestas por el PRI-PAN-PRD y demás partidos rémoras. Nuestra comunidad es una de las más afectadas y acceder al matrimonio civil otorgará algunos derechos sociales que por siglos nos han sido negados, sobre todo a las personas LGBT que son trabajadores precarios o desempleados.

Por eso, aunque cuestionamos el origen patriarcal del matrimonio y alertamos a nuestros compañeros y compañeras de la diversidad sexual a no caer en los moldes heteronormativos que la sociedad capitalista, a través de todas sus instituciones, nos quiere imponer, nos pronunciamos a favor de este derecho democrático para que no se nos condicione el ejercerlo por nuestra orientación sexual o identidad de género.

Les recordamos también a las y los diputados que la comunidad LGBTI espera el reconocimiento legal de muchos más derechos, y que les corresponde a ustedes y a los que vengan estipularlos en los códigos. Tenemos pendientes la certidumbre no sólo legal sino real de la adopción por parte de parejas del mismo sexo; el derecho a la cirugía de reasignación de sexo gratuita y al cambio legal de género para los y las compañeras trans;  más apoyo al combate contra el VIH-SIDA; una educación sexual no homo-lesbo-transfóbica en las escuelas; leyes en contra de los estereotipos hombre-mujer (como los uniformes o la mutilación de los genitales de las personas intersexuales); la tipificación de los crímenes de odio por homofobia y transfobia que siguen generando muertes en Colima; y la completa separación de la iglesia y el estado.

Señoras y señores diputados, nuestros derechos no se ponen a consulta. No nos están haciendo ningún favor con este foro, al contrario, intentan dar un rodeo demagógico a un imperativo jurídico ya dado. La Suprema Corte lo dijo claramente: los enlaces conyugales son discriminatorios y están obligados a legislar ya a favor del matrimonio igualitario. Lo que deberíamos estar discutiendo en éste y otros foros es el sueldo de la alta burocracia del estado (magistrados, diputados, regidores, presidentes municipales, secretarios de estado y gobernador), así como la opulencia y despilfarro de la clase política.

Por último quiero terminar con una frase de hace más de 120 años de la compañera socialista Rosa Luxemburgo que sigue más actual que nunca: “Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres”.