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Carlos Ruben Ferra Martínez (1942-2020) ¡referente indispensable!

Texto leído en el homenaje a Carlos Ferra a un años de la perdida de nuestro camarada

Coordinadora Socialista Revolucionaria Sábado 29 de mayo de 2021

Hace poco más de un año, el 19 de mayo de 2020, perdimos a nuestro camarada Carlos Ferra, fundador y militante de la Coordinadora Socialista Revolucionaria, organización miembro de la Cuarta Internacional. Se dice rápidamente, pero la pérdida ha sido sentida profundamente por quienes trabajamos y convivimos con él.

Hoy, las, los y les militantes de la Coordinadora Socialista Revolucionaria presentamos los aspectos más significativos del accionar revolucionario de Carlos Ferra, cuyo deceso deja un vacío de elaboración teórica y de militancia activa no solo para nuestra organización sino para el conjunto de colectivos y grupos que luchamos por la destrucción del sistema capitalista y la construcción de un nuevo orden anticapitalista, eco-socialista, feminista e internacionalista en la ruta de la revolución permanente.

Pocos son los intelectuales revolucionarios que logran trascender la esfera de las ideas hacia una praxis consecuente honesta y útil para los movimientos sociales. Carlos fue antes que nada un revolucionario de acción, fue de aquellos que no eluden realizar los mayores sacrificios, incluso a costa de perder la libertad o la vida misma, para que el pueblo trabajador obtenga nuevas victorias en contra de sus enemigos.

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En la ruta del trotskismo

En 1962, Carlos ingresó a la UNAM para estudiar economía y se incorporó a la lucha estudiantil. El año siguiente, inició su militancia política en el Partido Obrero Revolucionario (trotskista), el PORT, con la que emprendió un viaje y una ruta que nunca abandonaría.

Su participación en el PORT estuvo marcada por la compañía de David Aguilar Mora y Eunice Campirán, que perdieron la vida por su compromiso con el movimiento guerrillero de Guatemala. Por el activismo político de Carlos, en 1967, la Secretaría de Gobernación secuestró su expediente académico de la UNAM, por lo que le fue imposible concluir sus estudios en esa institución y los culminó en otra. Cabe destacar que en el movimiento de 1968, al ya no estar matriculado en la UNAM, su accionar militante fue con los obreros de los barrios y fábricas de la Ciudad de México.

En 1970, regresó a Hermosillo e ingresó como profesor a la Universidad de Sonora, donde formó parte de la dirección del movimiento universitario de 1971-1973 que tuvo como eje la democratización de la universidad, generándose, como dice Patricio Esteves, dirigente estudiantil sonorense de la época, “una verdadera revolución cultural”.

En este movimiento Carlos Ferra mostró una enorme capacidad para construir un equipo de dirección con carácter democrático, combativo e incluyente capaz de asegurar la continuidad de la lucha. En el transcurso del movimiento, Carlos logró atraer a decenas de brillantes estudiantes que se incorporaron a nuestra corriente marxista revolucionaria, entre ellos a Rubén Duarte. Ese núcleo fue vital para construir en Sonora una de las regionales más sólidas del Grupo Comunista Internacionalista (GCI), una de las organizaciones precursoras del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). En 1974, Carlos dejó la clandestinidad en Hermosillo y se trasladó a la Ciudad de México en donde se incorporó al buró político del GCI.

En septiembre 1975 fue secuestrado junto con otros tres camaradas en el D.F. y confinado en celdas clandestinas en donde fue torturado brutalmente. Los cuatro fueron liberados después del “destape” de José López Portillo como candidato del PRI.

Entre surcos y veredas

La histórica lucha campesina por un nuevo reparto agrario (1975- 1976) se desarrolló mediante una combativa toma de tierras en Sonora, que luego se extendió a Sinaloa, obligando al régimen de Luis Echeverria a expropiar alrededor de 100 mil hectáreas, el mayor reparto agrario desde los años treinta. Se organizó un potente movimiento campesino particularmente en los Valles del Yaqui y del Mayo, donde Carlos y otros camaradas promovieron la fundación en junio de 1976 del Frente Campesino Independiente (FCI) para impulsar las tomas de tierra, obteniendo una resonante victoria que se expresó en un reparto agrario que benefició a 9 mil solicitantes. Después de la entrega de tierras, dado el grado de radicalización que había alcanzado el movimiento campesino, Carlos consideró prioritario lanzar una campaña para ofrecer una perspectiva política.

En 1979, el PRT en Sonora lanzó una campaña sin registro, socialista e independiente, por la gubernatura del estado con Carlos a la cabeza. El objetivo era utilizar la campaña para crear conciencia, no en búsqueda de cargos. El accionar de Carlos fue determinante para incorporar en la ruta revolucionaria a valiosos dirigentes campesinos como Fausto León Uriarte y formar una combativa organización campesina que fue la punta de lanza de la recomposición del movimiento campesino independiente con la influencia del PRT, incorporándose a la recién formada Coordinadora Campesina Revolucionaria Independiente (CCRI), que en 1985 se unificó con otras organizaciones para dar lugar a la Unión General Obrera Campesina y Popular (UGOCP), integrada por organizaciones campesinas de masas dirigidas por tres corrientes políticas (el PRT, el PMT el PRS).

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En el PRT

Como dirigente y militante, Ferra siempre mantuvo una postura crítica, prueba de ello fue su oposición al giro militarista que amenazó imponerse en el GCI. A inicios de los años ochenta, resolvió alejarse de la organización partidaria por motivos de democracia interna y por lo que él consideró políticas erróneas, a la vez que mantuvo su militancia social. Carlos se integró a una labor académica, política y sindical muy activa en la Universidad de Chapingo, llegando a ser el secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónomo de Chapingo (STAUACH).

Carlos destacó por su orientación constructiva en materia académica, ayudando a dar vida a diversos programas necesarios para la universidad, principalmente en el Departamento de Agroecología. Su labor lo llevó a participar en múltiples esfuerzos unitarios como la lucha exitosa de los ejidatarios de Atenco en contra de la expropiación de sus tierras y la construcción del nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, y posteriormente por la excarcelación de los presos de Atenco.

 La Coordinadora Socialista Revolucionaria

En 2003, Carlos era parte esencial de un grupo de 15 camaradas que se constituyeron en el Colectivo Socialista, que posteriormente se llamó Movimiento de Unidad Socialista. Provenían de lo que fue la corriente mayoritaria del PRT, Democracia Radical, antes de su disolución para incorporarse al Frente Zapatista de Liberación Nacional, aunque no tod@s participaron en el FZLN.

La contribución de Carlos fue fundamental en los momentos clave que vivió el grupo. La campaña electoral de 2006, en medio de una enorme polarización política y social, fue su primera prueba política. Se adhirió a la “Otra Campaña” y mantuvo abierto su planteamiento sobre las elecciones que venían, al tener diversas posiciones al respecto. Después, Carlos ayudó a fundar la Coordinadora Socialista Revolucionaria, producto de la confluencia del Movimiento de Unidad Socialista (ex Colectivo Socialista), jóvenes exmilitantes del PRT, exmilitantes de Morena de Colima, la Liga Socialista Revolucionaria de Chihuahua y algunos integrantes socialistas revolucionarios de Morena.

Desde entonces, hemos ampliado nuestro radio de acción en los movimientos sociales y, sobre todo, en grupos de jóvenes que, de manera entusiasta, se han adherido a nuestro proyecto. De acuerdo con nuestras posibilidades, hemos participado en algunos de los más importantes movimientos sociales que se han sucedido.

La lucha contra el Aeropuerto en Texcoco y contra la re6 presión al pueblo de Atenco (que hemos mantenido con la ejemplar participación de la compañera Anita): la lucha del Sindicato Mexicano de Electricistas; la movilización contra la presa La Parota; la solidaridad con las Policías Comunitarias de Guerrero; la campaña por la candidatura de la compañera Marichuy del Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno; la lucha en contra del deterioro del medio ambiente; los movimientos feministas y LGBTI, entre otros. Siempre ávido de unir a los revolucionarios, entre 2016 y 2019 representó a la Coordinadora Socialista Revolucionaria en el Foro Socialista que reunía a varias organizaciones trotskistas en México, en especial la Liga de Unidad Socialista (LUS) y el Partido Obrero Socialista (POS).

La incorporación de jóvenes a la CSR fue motivo de gran entusiasmo para Carlos, quien ofreció mucho de su tiempo para la formación de cuadros nuevas y participar en nuestras escuelas de formación. Sus enseñanzas no solo se redujeron a la parte teórica; su honestidad intelectual, ejemplar respeto al ímpetu juvenil, impulsando el necesario relevo generacional y su rechazo a toda forma de imponer su indudable autoridad política y moral constituyen también una rica y sabia enseñanza. Cabe destacar la importancia de la militancia y compromiso de Carlos Ferra porque bajo las banderas de la IV Internacional sentó las bases para el conocimiento del trotskismo en México y, particularmente, en Sonora y el noroeste del país.

 El mejor homenaje que podemos rendir al camarada Carlos Rubén Ferra Martínez, el que él hubiera preferido, es continuar la lucha y recordar y aprender de su legado.

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