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¡La consulta, punto de apoyo para intensificar la lucha por la justicia!

Declaración de la Coordinadora Socialista Revolucionaria

El domingo 1° de agosto se llevó a cabo la consulta popular por el “juicio a los expresidentes”, como fue promocionada. No es la primera consulta que se realiza en el país, pero sí la primera en ser organizada conforme a un nuevo marco constitucional que la convierte en “vinculante” sí alcanza un 40 por ciento de participación. Más de 6.6 millones de personas en todo el país participamos en ella, siendo hasta ahora la consulta con mayor afluencia, duplicando los números de la de 1999 sobre el fraude del FOBAPROA, convocada por López Obrador. Sin embargo, la participación quedó lejos de los 37.4 millones de votos necesarios para obligar al Poder Judicial a proceder en su contra.

La consulta causó la decidida oposición del amplio espectro de las derechas en México, desde la patronal hasta los partidos políticos tradicionales pasando por los medios de comunicación, las instituciones del Estado y los expresidentes, ya que su realización ponía en tela de juicio y bajo escrutinio de todas y todos al régimen antipopular y corrupto que ellos mismos construyeron.

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De entrada, la consulta se realizó con los dados cargados en su contra. La derecha en la Cámara de Diputados (PAN, PRI y PRD) se opuso a que la consulta se realizara durante las elecciones federales precisamente para evitar la participación de millones de personas, aunque ello significara un gasto adicional. En el colmo del cinismo, estos mismos personajes la rechazaron con el argumento de que “salía muy cara”. Si la consulta se hubiera realizado el 6 de junio, el resultado hubiera sido otro.

El Instituto Nacional Electoral, órgano encargado de implementar la consulta, en realidad se dedicó a sabotearla. Primero se escudó en una supuesta falta de presupuesto para instalar solamente 57 mil casillas, apenas un tercio de las que se colocaron en las pasadas elecciones. Además, la poca difusión de la ubicación de los centros de votación, la deficiencia en la capacitación de las y los funcionarios de casilla, la inexistencia de boletas traducidas a las diferentes lenguas indígenas, como denunció el EZLN, el haber dejado fuera a 10 millones de trabajadores migrantes, así como la ausencia de casillas especiales para los electores en tránsito, dejó a millones de personas sin la capacidad de emitir su opinión en las urnas.

La comentocracia de los grandes medios de comunicación y las redes sociales hicieron lo suyo amplificando el mensaje del PRI, PAN y los expresidentes con el mantra “la ley no se consulta, se aplica”, buscando incrementar el abstencionismo. Olvidan los autores y justificadores de las barbaridades perpetradas en las últimas décadas que el pueblo trabajador mexicano lleva años esperando que en verdad se aplique la ley y se haga justicia.

La dirigencia de Morena, encabezada por Mario Delgado, se movió lo menos posible a favor de la consulta, desaprovechando de nuevo una oportunidad para romper la apatía política en la que se encuentra su partido y organizar a las bases obradoristas. El colmo fue ver cómo varios cazadores de oportunidades dentro de Morena se sumaron a la promoción de la consulta aprovechándose de ella personalmente como plataforma publicitaria rumbo al 2024.

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A la confusión causada por una edición imprecisa y rebuscada de la pregunta por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se sumaron los mensajes cruzados del mismo López Obrador en los que llamaba a participar en la consulta pero al mismo tiempo hacía público su rechazo al juicio comparándolo con una “venganza”.

El que la gente haya acudido a las urnas a pesar de todos los obstáculos hace mucho más significativo el rotundo SÍ a iniciar un proceso de esclarecimiento, representado por el 97.7% de los votos emitidos. El domingo quedó claro que 6 millones 511 mil 385 personas (más que los votos obtenidos por el PAN o por el PRI en las pasadas elecciones) están dispuestos a llevar ante la justicia institucional y popular a los expresidentes, sus cómplices y el mundo que ellos representan.

Aunque las voces de la clase dominante griten a los cuatro vientos que la consulta fue un fracaso, para nosotras y nosotros no lo fue: cuando llamamos a participar en ella sabíamos que alcanzar el 40% de la lista nominal era una tarea prácticamente imposible dadas las circunstancias adversas y que lo importante era reencontrarnos, reorganizarnos y movilizarnos de manera amplia, aprovechando la consulta “para denunciar a los expresidentes y sus acciones criminales. Exijamos que se les juzgue, independientemente de cuantos salgamos a votar el 1° de agosto. Sus crímenes no deben quedar impunes y se debe incluir a sus cómplices (diputados, senadores, jueces, gobernadores, presidentes municipales y grandes empresarios.) Hay que poner en evidencia el sistema capitalista y su expresión neoliberal, del que ellos son garantes y administradores.”, como mencionamos en nuestra anterior declaración.

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En Ciudad de México, Estado de México, San Luis Potosí, Colima, Michoacán, Chiapas, Baja California Sur nos dedicamos como Coordinadora Socialista Revolucionaria a crear confluencias para movilizarnos a favor de la justicia. En varias alcaldías de la Ciudad de México, por ejemplo, concluimos la campaña con exitosos mítines en los que asistieron otras organizaciones políticas de izquierda y la Coordinadora Nacional de Usuarios en Resistencia, llamando a votar SÍ y a continuar la lucha independientemente del resultado oficial. La consulta fue para nosotras y nosotros un éxito pues salimos más fortalecidos y con más alianzas.

En resumen, la voluntad popular de rechazo al neoliberalismo y a sus garantes se había expresado ya en 2018 y volvió a quedar clara el 1° de agosto. Para iniciar una nueva etapa en México, como desde las conferencias mañaneras proclama diariamente el presidente, se necesita voluntad política no solo para enjuiciar a los expresidentes y a los responsables del saqueo y la represión, sino para desmantelar el oscuro entramado que les permitió consumar sus fechorías y para derogar las reformas y leyes neoliberales que han convertido en víctimas de la violencia y de la pobreza a millones de trabajadoras y trabajadores en México.

Ahora lo que sigue es prepararnos para cambiar el marco jurídico que garantiza la corrupción e impunidad de los servidores públicos, es absurdo que el delito de corrupción haya sido considerado “no grave” y prescriptible, todo aquel gobernante que haya robado al pueblo debe ser considerado un delincuente común, debe devolver lo robado y recibir todo el peso de la ley. Además, se debe revisar el artículo 36 constitucional, en materia de consultas, para que, cuando corresponda, se realicen simultáneamente a los procesos electorales, se reduzcan los requisitos para realizarlas y se elimine la restricción de abordar “el sistema financiero (deuda pública), ingresos, gastos y el Presupuesto de Egresos de la Federación y las obras de infraestructura en ejecución”. Y, sobre todo, acompañar a las organizaciones y colectivos que luchan día a día contra el despojo, la malas condiciones laborales y la violencia.

Aquí estamos las víctimas del remate de miles de empresas públicas, del asesinato de militantes de izquierda, de la ruina del campo mexicano, del rescate bancario del FOBAPROA con dinero nuestro, de la entrega indiscriminada del territorio y los bienes comunes naturales a la megaminería, de la transición política pactada, de los fraudes electorales, de la guerra contra el narco, de la Reforma Laboral pro-patronal, de la privatización de la industria energética, de la Reforma Educativa anti-magisterio, de la subida de impuestos a la clase trabajadora, de los feminicidios y de los crímenes de odio, del encarecimiento de la educación pública y de la devastación ambiental. Aquí estamos y no nos vamos hasta conseguir justicia. La consulta popular fue un buen punto de apoyo para organizarnos mejor, acercarnos a otras y otros y continuar la lucha por enterrar el legado neoliberal de los últimos 40 años.

¡SÍ al juicio a los expresidentes y sus cómplices!

¡Por la creación de comisiones de la verdad y un tribunal popular!

¡No a la impunidad!

¡Abajo las reformas neoliberales!

 

México, a 5 de agosto de 2021

Coordinadora Socialista Revolucionaria